Etapas de viaje: Volver

Hay un dicho que dice que los viajes se viven tres veces. Cuando los planeamos, cuando los vivimos y cuando los recordamos.
Para mí que hace rato que vivo en viaje (veintisiete meses fuera de Argentina), en un viaje largo y casi constante, es difícil encasillar una etapa en “recordarlo”.
Vivimos recordando y actualizándonos con historias, que se renuevan cada día y se enganchan unas con otras. Nuevas caras, nuevas preguntas y también nuevas respuestas llevan a que todo el tiempo lo pasemos recordando y pongamos todas esas memorias en presente.
Cuando pensamos que cambiaríamos o agregaríamos otra etapa aparece una opción que al escucharla genera cierta incertidumbre: “La vuelta”.

La vuelta es parte misma del viaje, pero “Volver” es una palabra que a los viajeros tal vez les cuesta digerir.
Es un momento difícil, o de transición en el que llegaremos y nos encontraremos con todo eso que dejamos atrás.
Volver al pueblo. A las mismas calles y a lugares conocidos.
Después de tanto tiempo fuera y de muchos momentos de extrañar y pensar que bueno seria andar apenas un ratito caminando por ahí, es difícil que volver se vea como una dificultad.

estacion de trenes de Arrecifes buenos aires argentina
Volver al pueblo, Arrecifes

Al principio no se piensa

A la hora de largar todo y empezar camino, difícilmente pensemos en el momento de volver.
Por el contrario, pensamos en que tendremos adelante. Hacia dónde vamos a ir y que vamos a encontrar.

Buscamos y leemos historias de otros viajeros, de cómo vamos a cambiar y que distinta va a ser nuestra forma de ver las cosas.
Mientras nos movemos y navegamos otras culturas, hacemos amigos en cualquier parte del mundo y vivimos momentos que nunca se nos ocurriría planear. Asi, lentamente nos empezamos a alejar de todo aquello que quedaba atrás nuestro.

A esos que empiezan a formar parte de nuestro viaje les vamos contando un poco de cómo somos, de dónde venimos y relatamos un cuento ideal de cómo es ese lugar al que pertenecemos.
Donde teníamos nuestra raíz y que lo hacía tan especial. La familia, los amigos, cada rincón en el que el tiempo se pausaba.

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Después de un buen rato también le damos lugar a extrañar esas cosas. Cosas de todos los días que nos resulta difícil encontrar por ahí.
Pero llegamos a ese punto de que nos genera un poco de miedo, volver.

pasaje y pasaporte
Pasaje en mano, apenas nos quedan 40 horas de camino

¿Miedos?

El miedo de todos es volver y encontrar que todo cambio.
Mejor dicho que todos siguen igual y que nuestro paso por otros lados nos ha cambiado tanto que ya no sentimos tener tanto en común con lo que dejamos atrás.
Nuestro miedo es que nos hayamos convertido en “Diferentes”

El síndrome post viaje puede darnos un cachetazo. Pero esta en nosotros poder asimilar todo lo bueno que nos puede ofrecer.
Volver también puede llenarnos de alegría.
La vuelta es un momento como tantos otros en el que no sabemos qué va a pasar, con que vamos a encontrarnos.
Pero tal vez tiene un plus. Pasamos mucho tiempo esperando reencontrarnos con muchas cosas que ahora están a muy poca distancia. Ahora las tenemos de vuelta.

Siempre estas “Acá nomas”

El mundo es acá a la vuelta dicen, y vaya si lo probamos.
Entre todos los países por los que hemos andado fue desde Japón, del otro lado del mundo para nosotros, que decidimos venir a Argentina.

No era la primera vez que decíamos que no queríamos más invierno. No mas frío. Pero cada vez que abríamos la puerta nos esperaba un metro de nieve. A cualquier hora, y prácticamente todos los días.

A fines de enero se cumplían nuestros tres meses de visa de turista en el país. Entonces, obligadamente teníamos que decidir cuál iba a ser nuestro próximo destino.

Nuestros pasaportes a veces complican las cosas y otras los facilitan. En este caso terminaron sirviendo para descartar destinos.

Como otras veces, y con no tantas opciones llegamos a lo mismo. “¿Vamos a Argentina?”
Principio de año, momento de elegir.

Pila de nieve frente a una casa coche tapado por la nieve en Japon Mochileros
Un poquito de nieve en Nozawa Onsen

Volver a Casa

Argentina. Volver para mi, conocer para Sanja.
Mil cosas se empiezan a cruzar desde entonces. Saludos y Sorpresas.
A quien vamos a ver, dónde vamos a ir, a quienes vamos a visitar, que vamos a comer… y muchísimos otros cuestionamientos.
Cosas tan comunes que parecen ser de las más complejas cuando pensamos en cuanto hace que no las tenemos.

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Mi mente se mueve en casa. Mate, asado… dulce de leche, alfajores.

A partir de ahora hay que hacer otro tipo de balances.
Es un balance más grande. Nos toca frenar y volver a ver las cosas que quedaron por ahí hace un buen tiempo.
Y ver como lentamente nos llevamos con eso de tener que volver a estar en casa.

Nos resulta una locura pensar en la diferencia y los cambios. Tras 36 horas de vuelo, abandonamos el frio y la nieve de Japón, para encontrarnos con unos 35 grados y quien sabe cuanto de humedad.

limpiando nieve en Japon Mochileros viajando por el mundo limpiando nieve en Nozawa onsen
Apenas unas semanas atras, nuestras tareas en Japón

Nada de crisis

Nosotros lo vemos de nuestra manera, no hay crisis, ni síndrome post viaje.
Hay una razón más que simple para explicarlo.
Elegimos venir acá y según creemos elegiremos seguir de viaje muy pronto.
No es una cuestión fácil de realizar, pero sabemos que ese paso lo damos a nuestro gusto.

No tenemos que volver y dejar nuestro camino, no tenemos que reemplazar una cosa por otra.
Simplemente elegimos un destino nuevo, que uno de nosotros no conoce y eso hace la cosa menos complicada.

Será hora de poner a prueba todos los dichos, que tan buena es  nuestra comida y como todos van a estar dispuestos a juntarse o comer un asado cualquier día de la semana.

Es verano, lo que hace la cosa más fácil. Tendremos un rato de charlas, abrazos sinceros, horas con la familia y mucho de eso que hay que mostrarle a las visitas.

Volvimos a la comodidad de la casa, algunas semanas de tiempo flexible, de descansar sin horarios y de contar todo lo que hemos visto y nos acordamos. Tenemos tiempo para tratar de compartir con los demás eso que todavía no alcanzamos a entender de otras partes del mundo y a la vez mostrar un poco de la cultura de acá, porque no nos olvidemos es la primera vez en Argentina para uno de nosotros.
Por ahí en unos días caeremos una vez mas en La trampa del confort… ya veremos como nos trata.

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pareja caminando en japon nieve en las calles noche nevando
Caminando por las calles japonesas apenas unos días atrás

Una parte mas del viaje

Este es un viaje más y así es como lo tomamos.
Un viaje a casa por un rato, con lo bueno y lo malo. Un viaje hacia lo conocido para mi, pero también a lo nuevo para Sanja.
Los gustos y también los desencantos de esta parte del mundo nos encontraran dando alguna vuelta mas.

Mientras tanto no hay ninguna angustia ni dificultad en la vuelta, es una vuelta de alegría y felicidad. De tiempo compartido y de historias por contar.

Faltara poco para que nos demos cuenta de la rutina, y de cómo los demás eligen pasar su tiempo.

En seguida podremos extrañar destinos exóticos y llegar a esas cosas desconocidas pero vamos a equilibrar con lo que se pueda ver por acá.
Nos mal acostumbraremos a ser invitados y a ser un local otra vez en tierra conocida.
Un poco más de asado, mates y juntadas. Y ya será hora de continuar.
No sabemos cómo serán las próximas semanas y tampoco sabemos cuáles son nuestros planes en adelante.

Solamente sabemos que tenemos que continuar camino y habrá muchos pasos por dar.

mochileros viajeros obelisco de buenos aires
Apenas llegados a Buenos Aires. Foto de turista en el obelisco.

Ahora, a viajar acá

Hemos visto mucho, encontrado montones de cosas en cada lugar.
Amigos, paisajes, culturas diferentes, comidas de todo tipo.
Algunas veces ha costado más o un poco menos pero nos llevamos algo de cada lugar y de eso se trata.
Seguir el mundo con ojos de viajero, sabiendo a donde pertenecemos y que cosas son las que queremos y extrañamos. Hoy toca volver a tenerlas por un ratito. Como cada etapa de un viaje la vuelta también cuenta.

Para nosotros no es volver de vacaciones. Tampoco es volver a la rutina, porque es un viaje nuevo que elegimos hacer.
Es Argentina, es un lugar que ya se ha andado pero que tiene mucho por mostrar así que lo aprovecharemos.
Tendremos unos cuantos momentos y muchas historias nuevas por contar.

Como dice García Márquez: Viajar es marcharse de casa, pero también es regresar.

reencuentro familiar
Foto de reencuentro

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2 Responses

  • Dos años de viaje,que lindo poder hacer eso che! Planeo hacer un viaje de apenas unos meses,pero sueño con hacer otro más largo.
    Estrañabas mucho los alfajores? Jajaja,yo también soy fana,pero también del budín de pan y el Mantecol (infaltable en las fiestas). Pensaba escribirte en facebook pero la mayoría de las cosas las leí acá,aunque espero no te moleste alguna consulta.

    La pucha que vale la pena estar vivo y viajar!

    • Hola Facu! Buenisimos esos planes, siempre hay tiempo para algun viaje… y despues de uno no muy largo puede venir otro!jaaja
      Comi muy pocos alfajores en esos dos años, hacia falta azucar! Me costo bastante con el dulce de leche, y ni hablar del asado! pero de a poco nos vamos poniendo en forma otra vez. Por suerte siempre habia mates para zafar.
      Ningun problema, cualquier cosa que quieras consultar podes escribirnos!
      Un abrazo grande!

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