Nosotros viajeros

Presentamos nuestros Yo Viajeros. Acá estamos, estos somos.
Por cuestiones difíciles de esclarecer, coincidimos en año nuevo en Belgrado, Serbia. La lista de países a visitar en el viaje por Europa, no incluía Serbia más que en el último rincón. Un sello con fecha de salida en Irlanda cambió la historia. El plan, Rumania. En el medio algo pasó y la ruta volvió a cambiar. Nos conocimos en ese momento, causalidad.

Algún tiempo después, estos viajeros empezaron a andar caminos juntos y desde entonces recorrimos a dedo unos 10000 km alrededor de Europa. Con las mochilas al hombro y solo lo que necesitamos.

Sanja

Mochileros en Preikestolen, Noruega
En El Pulpito, Preikestolen, Noruega

 

Desde pequeña me gustaba hablar mucho, expresarme, explicar y contar historias.
Escribir, como lo hago ahora. Soñar despierta. Algunos amigos dirían que estaba “caminando en las nubes”. Quizás tenían razón.
Aprendi español como mucha gente de mi edad en los Balcanes: mirando telenovelas.

Mi historia comienza en una pequeña ciudad cerca de Belgrado, Obrenovac. Fue el lugar donde pasé mi infancia, conseguí mis primeros amigos, fui a la escuela y me matriculé en la Facultad de Economía. La idea era terminar, conseguir un buen trabajo y construir mi carrera. Como se podrá imaginar, la idea de “progreso” y “exito” en un país Ex-comunista, tiene una relevancia diferente.

Crecer en un país que se desarmaba y que constantemente se encontraba con tensiones militares, hace que tu manera de pensar y también de imaginar sean distintas.
Siempre escuchábamos que lo único importante era eso: seguridad y estabilidad laboral. Cualquier cosa que este fuera de esos parámetros representaba un peligro, un riesgo.
Todo eso es lo que implica una definición socialmente instaurada de una vida “exitosa”. No digo aquí que esa definición sea mala, simplemente resultó que no fue la mía.

Mientras estudiaba para mis exámenes, empecé a leer y a interesarme más sobre viajes. Leí blogs e historias. Quería visitar todos esos lugares, explorar, recorrer el mundo.
Me uní a organizaciones que siempre trabajaban con personas de diferentes partes. Participe en intercambios, talleres culturales y algunos proyectos internacionales. Cada vez que viajaba aunque fuera por poco tiempo, sentía que algo me estaba indicando que podía continuar. Esos viajes fueron los que me motivaban y me hacían sentir libre.

Después algún tiempo decidí tomar mi propia definición de “éxito”. Definitivamente decidí que quería viajar más.

Viajar para descubrir nuevos lugares, mezclarme con nuevas culturas y vivir nuevas experiencias. Poder percibir todo lo que nos hace diferentes, pero también como eso mismo es lo que nos conecta a todos. Cuando conocí a Iván, vi cómo era posible hacer todo esto. Simplemente si lo queres y si tu lo decides. Entonces comenzamos juntos.

Hay algunos rasgos y características que siempre te acompañan, definen tu personalidad. Son esas cosas que te hacen ser lo que sos, pero algunas de ellas pueden cambiar con el tiempo. Ahora, después de algunos meses viajando puedo decir que he cambiado mucho. De alguien que nunca acampó y que estaba luchando por soportar días de viaje, llegué al punto en que puedo decir que crucé en autostop más de la mitad de Europa y que sigo viajando. ¿Hasta cuando? No lo sé. Por el momento, siento que no es tiempo de detenerse.

 

Si te interesa, podes leer:  Dónde estuvimos

Ivan

Mochileros en Ksamil, Albania
Con mi otra compañera de viaje en Ksamil, Albania

Argentino, nací en Arrecifes, Provincia de Buenos Aires. Localmente mundializado como la cuna de campeones, donde cualquiera al que le preguntes sabe de pilotos y de carreras. Pueblo pequeño, donde todos se conocen y siempre hay algo único para hacer.

Viví en Rosario donde estudiaba ciencia política mientras esperaba que llegue el verano para irme dos o tres meses por ahi.

Mis abuelos y mi viejo eran fotógrafos. Puede que viva en mi algo de eso. Mi mamá, aprendió por su cuenta muchos años después y se sumó al clan. Un poco mas acá, se que me hubiera gustado prestar un poco más de atención.

De grande, me di cuenta que me gustaban los mapas. Había prestado mucha atención a algo cuando era chico. Traía conmigo ganas de ver mucho más allá.
No soy hijo y ni siquiera nieto de inmigrantes pero algunas generaciones más atrás traemos algún gen perdido venido de algún país lejano. ¿Será esa la cuestión?

Por ser el menor de la familia, siempre tuve unas cuantas ventajas en mi casa, aunque de chico era el mas llorón y mi hermano un salvaje. Yo no salía porque tenía miedo que haya tormentas. Deberían vernos ahora, puedo decir algo cambió…

Luego de visitar Machu Picchu en el 2012, me avise a mi mismo que quería viajar más.

Aunque la espera se estiró y hubo mucho entre medio, todo sirvió para convencerme y ponerme a punto.
Me empecé a acostumbrar a andar a dedo y aprovechar mas el tiempo. Disfrutar de cada cosa que se hace, por mínima que sea. Empecé a dejar cosas de lado y a entender un poco más sobre mi mismo. A decidir, a vivir mi vida y dejar de ver que dicen los demás. Olvidar las presiones sociales y los ideales de otros.

Después de unos cuantos porrazos, en algún día de Octubre arme la mochila y salí. Desde entonces vivo viajando y al día de hoy ya recorrí 37 países.

 

Si te interesa, podes leer:  El Viaje
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